Santiago había llevado a Mariana a su cama, asegurándose de que descansara tras la agotadora jornada. Su padre no se despegaba del lado de su madre, mientras Christhopher parecía encerrado en su propio mundo, perdido en el dolor y las preocupaciones. Después de comprobar que su hermana estaba dormida, Santiago se dirigió a la habitación de Gala, encontrándola alimentando con un biberón a la pequeña bebé. Sin poder evitarlo, se quedó observándolas en silencio, hipnotizado por la escena.
—Puede