Luciana estaba radiante, aún sintiendo la emoción de su exitosa presentación. Las felicitaciones no habían cesado; Santiago la abrazó y la llenó de elogios, su madrina Elizabeth la felicitó con orgullo, y aunque Christhopher no dijo mucho, su ausencia cuando la vio abrazada con Santiago dejó un vacío que Luciana prefirió ignorar.
Luego de la presentación, Santiago la invitó al cine. Luciana aceptó encantada, feliz de pasar tiempo con él. Al salir del cine, caminaron juntos bajo las luces de