Eres mía

Cuando me cansé de bailar y la mayoría de los invitados se retiró, subí a mi habitación para descansar. Al entrar, me percaté de que no estaba sola. Ricardo estaba en el cuarto, y en su rostro veía la ira que sentía por mí. Más que miedo, este hombre me daba risa.

—¿Qué ocurre? ¿No te dejé en ridículo o sí, amorcito? —no pude evitar reír.

—Sí, lo hiciste —respondió él con voz tensa.

—Raúl estaba fascinado conmigo. No le parecí una ignorante ni a ninguno de tus socios —reí burlona, encendi
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App