Roma, Italia:
Vitorio se contempló en el espejo de la sastrería. A pesar del paso de los años, y de sus dedos artríticos, el viejo Ira aún conservaba su toque.
El sastre había entallado los trajes de su abuelo, su padre y ahora los suyos. Cada vez que hacía una nueva compra, acudía con el viejo. No confiaba en nadie más, para este trabajo ni para cualquier otro que involucrase contacto físico con su persona.
La arrogancia, la avaricia y el orgullo, eran las principales virtudes de las que se ja