Sofía:
¡Dio!
Con razón sentí que me partía a la mitad cuando lo tuve dentro.
¡Esa cosa no es un simple apéndice utilizado para orinar, es un implemento de tortura!
Estaba nerviosa.
No tenía no idea de qué hacer.
Se suponía que él tomaría la iniciativa como siempre lo hacía, mi objetivo había sido motivarlos a reanudar mi educación sexual, pero ahora resultaba que la clase sería una práctica en mamadas y yo era una inexperta en ese tema y en cualquier otro. Sin embargo, mi maestro se negaba a co