Epílogo.
Samary:
- “Hola Salvadora, aquí estamos, Valerie y yo, venimos a presentarte al fruto de los que conseguiste, de lo que nos ayudaste a lograr.”- le dije a la lápida de la tumba que Constantine había ordenado a colocar, en la colina más bonita junto a un hermoso árbol, del cementerio que había junto el mar, en la isla griega de la familia Nikolaus.
Donde estaban enterrados todos los antepasado de a la familia Nikolaus, para mi marido, mi Salvadora, era parte de nuestra familia, y como nunca tuv