Capítulo XLI. La venganza de Hera.
Valerie
El miedo me atenazó, no podía suceder, esto no, no de nuevo, todo lo que habíamos pasado, todo lo que habíamos luchado. No podía estar de nuevo pasando, después de lo fuerte que se ha vuelto. Después que había encontrado la felicidad, que podía llevar a su hijo dentro.
- “¡No!, no lo permitiré.”- grite en un gemido de ira, y de repente la luz se abrió en mi mente, dejándolo todo claro.
- “¡Las joyas!, ¡Samary lleva las joyas! … podemos localizarlos y además saber si está bien. Te adoro