Capítulo XX. Sanando heridas, un movimiento conveniente.
Samary.
- “No creo que pueda hacerlo, Vale, no sé estar a solas con un hombre, nunca lo he sabido, ni en estos tres años lo he conseguido. Aunque cuando Constantine y yo hablamos de que no había que apresurar al cosas, cuando hicimos este trato y firmamos el contrato, eso no me da seguridad, y encima no te tendré a ti, ni a mis prototipos para calmar mi ansiedad, sé que Constantine dijo que estas dos semanas estaremos juntos y solos en una isla griega perteneciente a la familia Nikolaus, ¿Cómo