POV DE ANTÓN
Llegué a la fábrica de lácteos y todos estaban nerviosos.
—¿Como sucedió?
—Evadió a los guardias señor.
—¡Me estás diciendo que la vigilancia que pago no sirve!
—Antón, cálmate.
—¡No puedo Damm!, imagina si hay algo envenenado.
—No pudo hacerlo señor, llegamos a tiempo.
—¿Quién te asegura que fue el único que entró? —se queda en silencio— ¿Dónde lo tienen?
—En la bodega.
Camino hasta la bodega a zancadas largas, una vez que llego descubro el rostro del hombre, apenas era un joven q