No te alejes nunca más de mí.
POV DE BIANCA.
Desde que Inma murió Antón volvió a recaer en los episodios de ira. Se hizo distante a mi hija, incluso de mí. Pasa más tiempo en el trabajo, llega a casa cuando ya estoy dormida y se va antes de que despierte.
Los fines de semana no sale de su despacho. Ahí come, duerme, incluso bebe y termina destruyendo lo que con tanto esfuerzo las empleadas arreglan.
Vivo con el corazón en un hilo, pues temo que borracho salga a atacarme, a mí y mi hija. Por eso la hago dormir cerca de mí. c