El sueño se negó a llegar.
Amanda permaneció despierta mucho después de que las luces de la ciudad se atenuaran, con los pensamientos enredados en sombras que no lograba desatar. La confesión de Luca se repetía en fragmentos: garantía… protección… Jason. Cada palabra tenía peso, oprimiéndole el pecho hasta que respirar se sentía como un esfuerzo.
Se giró de lado, mirando el espacio vacío a su lado.
Luca no había ido a la cama.
Eso, más que cualquier otra cosa, la inquietó.
Se levantó en silenci