Hudson Toscani
Ella no se negó a mis avances. No cuando le hice las insinuaciones y mucho menos cuando me levanté de mi lugar para tomarla a ella y levantarla para poder besar sus labios. Los suyos se entreabrieron y recibieron a mi lengua en su interior cálido y ella se entregó totalmente al beso se dejó envolver y yo me deleité con su esencia y la forma en la que sus manos se aferraban a mi pecho para evitar caer.
Mis manos la sostuvieron de la cintura y mis brazos la rodearon para levantarla