Capítulo diez. Segundo round
Jake
Ardo en furia, no solo es una mentirosa, sino que es más tramposa de lo que creía. Y mi padre, él está totalmente de su parte y yo quedo degradado a la nada prácticamente. Pero ver su expresión de sorpresa, desconcierto y hasta miedo —que solo dura unos segundos, pero que ahí estaba—, no tiene precio. No puedo negar que tenerla de frente me distrae un poco por las bellas tetas que tiene y me deleito dándole un buen repaso para que no sea atrevida y farsante.
¡Nadie me dijo de la cabaña!
Si