Los días han pasado, sumiéndome en un estado cada vez más deteriorado. Lo más sorprendente es mi constante apetito. Aunque nunca fui de comer mucho, ahora me encuentro incapaz de contenerme. Mis noches se ven interrumpidas, y en la madrugada, despierto para asaltar la heladera sin reconocerme a mí misma.
Actualmente, estoy en la empresa con Omar, sé que es masoquista; sin embargo, es mi única oportunidad porque nuevamente Adrián me ha boletinado en todas las empresas como "Persona poco conf