Cuanto más jóvenes eran, menos gente los conocían.
Rowan todavía era estudiante y en la escuela nadie sabía que era el noveno hijo de la familia York. Tampoco había mucha gente de la alta sociedad que lo conociera.
Antes de que sus nietos se incorporaran oficialmente a la sociedad, la vieja señora York los protegía muy bien y no permitía que ninguna fuerza externa interfiriera en sus vidas.
Cuando terminaban sus estudios y eataban bien preparados para el trabajo, la vieja señora York comenzaba a