Liberty dijo, —Tendré cuidado. No tenéis que preocuparos demasiado por mí.
Liberty llevaba un día muy ajetreado y donde más entraba y salía era en su empresa y en el Hotel Viva.
Y su empresa era más segura que el Hotel Viva.
El hotel estaba abierto al público, y con tanta gente entrando y saliendo todos los días, de todas partes del mundo, era más fácil para que el asesino se escondiera.
—Mi tía me envió un mensaje, voy a hablar con ella primero.
—De acuerdo, Liberty, tienes que tener cuidado.
—