Media hora más tarde.
Audrey y Serenity acudieron a la cita con la señora Lewis.
La señora Lewis y su marido ya llegaban.
Llegaron primero y tras unos minutos de espera, Audrey y Serenity entraron.
—Señora Stone, cuánto tiempo.
Al ver llegar a Audrey y Serenity, la señora Lewis se levantó y las saludó con una sonrisa.
—Hola, señora Lewis, siento mucho por hacer a ustedes esperar tanto tiempo.
Serenity saludó cortésmente a la señora Lewis.
La señora Lewis sonrió y respondió, —Está bien, no pasa n