Clive Shone había recibido la noticia mucho antes, y no reprochó ni la mitad a su hermana por irrumpir así en su despacho.
-Corres tan rápidamente como si un fantasma te persiga por detrás.
Clive dejó su bolígrafo, no podía trabajar por el momento con su hermana aquí.
-¿No quedas en la Corporación York hoy? Cuántas veces te he dicho que Zachary York no te conviene y que no se enamorará de ti, no me crees, no le renuncias, estás herida, ¿verdad?
Clive Stone se levantó y salió del escritorio, espe