Elisa Stone se alegró de verle salir del coche.
Sentía un poco progresiva en su persistencia, mira, Zachary pasó de ignorarla a consentir bajarse del coche para verla, y eso era un progreso.
-Zachary, te he preparado desayuno.
Elisa se apresuró a entregar a Zachary el cariñoso desayuno que había traído, y al mismo tiempo le entregó el ramo de flores, sonriendo alegremente como una flor: -Yo misma corté este ramo de mi jardín, arreglé las ramas y luego lo até en un ramo. Te lo regalo.
Zachary mir