Durante el pleito por la casa, el señor y la señora Honguez renunciaron voluntariamente a la herencia de Gisela y se la dieron toda a sus dos nietas, por eso Serenity envió después algunos regalos a los dos.
Ese fue el final del asunto.
Como Gisela había pasado por varias adopciones de niña, había perdido muchos de sus recuerdos, y tal vez este olvido selectivo era su autoprotección.
Serenity y Liberty habían preguntado a su madre una o dos veces sobre su infancia, y como ella se mostraba reacia