Isidro explicó la verdadera razón por la que William no había podido vengar la muerte de Valencia en tantas décadas.
William se emocionó un poco, sus ojos se llenaban de lágrimas y se sentía muy avergonzado de Valencia.
Cuando se emocionaba demasiado, tosía violentamente.
Isidro sacó enseguida las pastillas que llevaba consigo y le sirvió dos a William para que se las tomara, diciéndole, —Calma, calma, aún no hemos visto a la señorita Audrey.
Los demás también calmaron a William para que se tran