El negocio del marido de Chelsea iba viento en popa y a ella no le faltaba dinero. Pero Hank no podía entender que no sólo no invitara a sus padres a comer hotpot con ella, sino que tuviera que pedirle dinero a su madre para pagar la cuenta.
—Sonny, lo sé. Cuando esté libre, también te llevaré a comer hotpot. Ya está, hijo, tengo que trabajar, escucha a tu tía y no dejes que se preocupe por ti.
—Papá, eso es exactamente lo que estoy haciendo, ve a ocuparte.
Sonny terminó lo que quería decir y co