Cuando su marido vivía, Lena tomaba café para su merienda tranquila y acogedora.
Ahora, el café era algo que ella tenía que ingerir como último recurso, para tener la mente despejada.
Duncan pidió a su secretario que le preparara una taza de café, diciendo: —No quiero café. Dame agua. He tomado café en Corporación York.
Duncan normalmente sólo tomaba una taza de café por la mañana. Rara vez la tomaba por la tarde porque temía no poder dormir por la noche.
—¿Usted fue a la Corporación York? —preg