—Lo haré.
Chloe se quedaba muy relajada cuando Gonzalo estaba cerca, y pronto se durmió.
Gonzalo, al verla dormida, se apartó lentamente y se quitó su abrigo para taparla.
Chloe estaba cansada y dormía profundamente, sin darse cuenta de los actos de Gonzalo.
Eran pasadas las dos de la noche cuando llegaron a Mansión Fisher.
Gonzalo aparcó el coche y se dio cuenta de que no tenía llave de la puerta principal y tuvo que despertar a Chloe.
Chloe se despertó, con la cabeza aún no del todo despejada,