Con menos gente casándose, las tasas de fertilidad bajaban.
El gobierno había puesto en marcha una serie de políticas, pero era incapaz de mejorar este problema social.
Las dos caminaron y charlaron, y pronto llegaron a la entrada de la villa.
Muchos invitados acababan de llegar al aparcamiento al aire libre, donde ya no cabían tantos coches.
Los sirvientes indicaban a los invitados que aparcaran sus coches en la entrada o en el arcén.
Los coches aparcados en el arcén ya habían formado una larga