—Señorita Stone, Serenity, vosotras hablad, yo llevaré a Sonny al supermercado a comprar algunas verduras.
Todavía quedaba mucho marisco regalado por Elisa en la nevera, así que aún podían disfrutar de un festín de marisco, pero sólo faltaban las verduras.
Jasmine se fue llevando a Sonny en brazos.
Cuando Sonny se dejó llevar en brazos, seguía girando la cabeza de vez en cuando para mirar a Elisa. Elisa sonrió y dijo.—Serenity, tu sobrino es muy mono.
—Vaya, que es travieso.
—Es normal que los n