—¿Qué? —preguntó Serena y miró desconcertada a su hija.
—Alejandro sólo va a reaccionar ante una mujer durante toda su vida, y si no conoce nunca a esa mujer, será incapaz de ser un hombre por el resto de su vida.
—Dios mío, es la primera vez que oigo hablar de este tipo de enfermedad.
—Entonces, si te casas con Alejandro, ¿no tendrás que preocuparte de que te sea infiel o de que otras mujeres se metan en su cama?
—En teoría, sí. Alejandro ha dicho que no reacciona ni física ni mentalmente cuand