Catalina preguntó con precaución: —¿Realmente tenemos que hacer eso? ¿No esperamos a que Giselle despierte y escuchamos lo que dice?
Sandra la fulminó y le dijo enfadada: —¿No me entiendes? ¡Haz lo que te digo! ¡Hazlo ahora mismo o tú también lárgate de aquí!
Catalina se sobresaltó y se apresuró a decir: —Tranquila, mamá, ahora vamos a hacer lo que tú nos digas.
Catalina guiñó un ojo a Erin y Sherry, indicándoles que la siguieran.
En ese momento llegó la mayordoma, que había cuidado de no alarma