Sandra dijo: —Hija, de verdad no quiero comer nada, venga, te prometo que no me voy a derrumbar tan fácilmente.
—Es sólo un viejo, no vale la pena romperme el corazón por él. Por cierto, ¿qué vas a hacer con Liberty cuando venga a Ciudad Río?
—Depende de lo que ella haga.
Sandra se congeló un momento, luego sonrió: —¡Genial!
—Me encontré en Wiltspoon con mi sobrina Audrey, también conocida como la señora Stone. Tuvimos una charla desagradable y no importaba lo que yo dijera, ella creía que yo er