—Si Alejandro pierde, podéis salir a toamr unas copas con este dinero. Pero si gana, todo vuestro dinero será mío.
Quiana no quería que Alejandro perdiera tanto.
Todos los presentes apostarían sin duda a que Ismael sería el ganador.
Nadie sabía el nivel de Alejandro, pero a juzgar por la elegancia de su comportamiento y por el hecho de que Ismael acabara de dirigirse a él como señor, todos suponían que era un presidente de la empresa.
Aunque esa persona supiera un poco de boxeo, era imposible qu