—Chloe, vamos, me gustas mucho. Creo que podemos encontrar un lugar para tener una buena charla.
Los ojos de Lucio se posaron en el escote de Chloe.
Esta mujer había crecido en el campo, pero eso no impidió su belleza y gracia. Chloe era digna del linaje de la familia Fisher, y su nobleza innata no desaparecía sólo por el entorno de su infancia.
Además, su cuerpo era caliente.
Sólo con mirarla así, Lucio sintió hambre como un lubo, y quiso dar rienda suelta a su deseo por el cuerpo de Chloe, par