Luna sacó al instante su celular e iba a llamar a Kevin, pero después de pensarlo, no lo hizo y lo puso sobre el escritorio.
En efecto, hacía mucho tiempo que no salía de descanso, y no estaba mal tener a alguien que la acompañara en un paseo a caballo.
Tras sentarse en silencio unos instantes, Luna volvió a coger el celular y llamó a su hermano gemelo. Después de que Eneko respondiera a la llamada, dijo: —Eneko, ayúdame a averiguar el verdadero propósito de Kevin para viajar a Ciudad Río esta v