Liliana anotó el número de teléfono de Serenity, preocupada por si el número que le había dado era falso, lo marcó directamente enseguida hasta que Serenity sacó su celular y le mostró el identificador de llamadas.
Sólo entonces Liliana colgó y dijo con una sonrisa: —Señorita Hunt, ahora me voy, nos vemos en otro momento.
—Adiós.
Serenity, mirando a Liliana entrar en el coche y agitarle la mano mientras le saludaba, le dijo: —Señorita Dawsons, la próxima vez, por favor, aparque el coche en una p