—Quieres que yo salga, ¿pro qué tengo que hacer lo que quieres? Esta no es tu casa. ¿Ya pagaste la renta? Si pagas la renta, me voy enseguida y no vuelvo jamás.
Chelsea no se dejaba vencer fácilmente.
Jessica era joven y no hacía ejercicio frecuentemente, por eso, no tenía mucha fuerza y no podía luchar contra Chelsea.
Al ver que no podía sacar a esta maldita, Jessica se dio la vuelta enojada y le gritó a su esposo:
—Hank, ¿no viste cómo tu hermana me estaba intimidando? ¿Por que no echas a tu h