Ya eran marido y esposa bastante familiares.
Un rato después, Serenity salió de su habitación, vio a la anciana que seguía fingiendo sacar la caja buscando sus gafas inexistentes, y le dijo.—Abuela, olvídelo si no lo encuentra, le llevaré a comprar unas gafas nuevas.
—Está bien, entonces no las buscaré. Me estoy haciendo vieja y no tengo buena memoria, pero las puse obviamente aquí y ahora no las encuentro, ¿les crecieron piernas y se escaparon solas?
—Puede que le crecieran alas y se convirtier