contratos olvidados
Kevin había salido hace un par de horas; no sabía cuánto tiempo tendría para poder escapar. Lo que sí tenía claro era que Leandro debía estar buscándome.
Miré alrededor para ver si encontraba mi bolso o mi teléfono celular, pero no veía absolutamente nada.
Kevin cometió el error de dejarme en la silla de ruedas, así que con la fuerza de mi peso empecé a balancearme hacia delante con todas mis fuerzas.
La cocina estaba a un lado de mí, así que sabía que al menos habría algún