Ánsar trabajaba recientemente de profesor visitante en la Universidad Médica de la Zona Austral y no fui a tomarle el pulso a Luna.
Soledad, sin embargo, estaba cumpliendo con su deber como su 'ojo' cualificado en el Palacio Oeste.
A veces, Hera se colocaba en lo alto del Gran Palacio y observaba con prismáticos las condiciones del palacio situado al oeste. Pensaba que manteniendo encerrada a Soledad, Luna se volvería loca y la atormentaría de vez en cuando.
Esperaba oír los gritos de Soledad, o