La criada adivinó que probablemente estuviera enfadada otra vez por Soledad.
—Su Alteza—dijo en tono adulón la doncella—. Tenemos avances...
Hera frunció el ceño: —¿Qué?
—El hombre que se encargaba de la investión dijo que confirmó que Soledad había crecido en los barrios bajos de la Ciudad Mancha, juntándose con un grupo de gitanos. Sus padres eran polizones, su padre era drogadicto, su madre era prostituta y ella fue abandonada por sus padres cuando era muy pequeña.
—Entonces, no debería tener