—Teo...
Polo vestía una túnica tradicional de su lugar con pesados bordados, y era completamente incapaz de esforzarse, por lo que no tenía otro remedio que tener paciencia.
Quería encontrar ayuda externa, ¡pero lo que nunca esperó era que Omar también traicionarlo!
Con los tres hombres, Polo no podría escapar aunque tuviera grandes habilidades.
—Teo, ¿vamos a pisotearle la cabeza?
—¡No, no, no, hoy es el novio, no conviene pisarle la cabeza!
—¡Entonces písale los pies tan fuerte como puedas!
—P