—¡No te preocupes, Polo!—sonrió Álvaro—. No son papeles de simulacros de examen.
Polo y Lucía se miraron y se rieron en secreto.
Sin embargo, la siguiente frase hizo que las sonrisas de ambos se congelaron nuevo:
—¡Cuando Santiago sea mayor, le daremos papeles de simulacros de examen! Así que ahora es un plan de estudios para él.
—¿Qué has dicho? —los ojos de polo se abrieron—. Mi hijo acaba de cumplir un mes y vosotros dos le estáis haciendo un... ¿Un plan de estudios?
—¡Sí!
Carla desenvolvió l