Jorge mostró una sonrisa fría mientras arrojaba la colilla al suelo, creando instantáneamente un pequeño agujero negro en la alfombra de cachemira.
Laura gritó, consciente del valor de esa manta. En la actualidad, en la empobrecida familia García, era una de las pocas cosas de valor.
"¡Jorge Montes, maldito bastardo!"
Laura levantó el puño, preparándose para luchar contra él, pero fue detenida por Miguel.
"¡Por qué me detienes!"
"¡Regresa aquí!" Miguel lo miró fijamente.
Durante tantos años, Lau