Polo se congeló y se volvió para mirarla.
Llevaba el pelo ligeramente despeinado y acababa de despertarse con un aspecto un poco delicado y mono.
Si no tuviera una larga lista de asuntos que atender en el Grupemente Juárez, habría querido hacer...
—¿Estás segura de que quieres traerme comida?
Lucía no captó el significado de sus palabras y asintió con seriedad.
Los labios del hombre se curvaron ligeramente en una sonrisa desgarbada.
—Bien —Polo susurró—. Te espero a mediodía.
Cuando llegó el med