Lucía estaba atónita. Al oír el parloteo alrededor, se sintió muy avergonzada.
Diciendo eso, José puso los ojos en blanco con arrogancia, y varios asistentes le abrieron el camino apresuradamente hacia la puerta.
Cuando se fue, no supo si fue intencional, y un asistente chocó con Lucía. Lucía de repente perdió el equilibrio, casi se cayó y el equipo de entrevista en su mano cayó al suelo.
—Oye, ¿qué estás haciendo?—El hermano de la cámara estaba indignado.
Lucía lo detuvo,—Olvídalo...
—¡Como la