Polo vio el número, era de la Universidad de Ciudad Central, pero empezaba por 02. Si no recordaba mal, debía de ser la línea exclusiva del consejo escolar.
Un tercio de los administradores de la Universidad de Ciudad Central eran fuerzas asociadas a la familia Alonso.
Las comisuras de sus labios se curvaron ligeramente y enseguida comprendió.
—¿Qué pasa? —Lucía le miró con cierta preocupación—. No debería haber ningún problema con este número, ¿verdad?
—Está bien, esperadme.
Polo se dio la vuel