Teo fue declarado culpable de agresión intencionada por proteger a Lynn y condenado a ocho años de cárcel.
Lynn fue a verle a la cárcel innumerables veces durante la universidad. Los carceleros siempre le decían con indiferencia que él no quería verla.
La última vez fue cuando se graduó en la universidad y recibió una oferta de una empresa y quiso ser la primera en compartir la feliz noticia con él.
Mientras permanecía aprensiva fuera de la sala de visitas, oyó que la puerta de hierro se cerraba