Se sintió en desventaja cuando conoció a Lillian Ross, una mujer segura, de paso firme que se imponía ante el resto. Llevaba el cabello rubio bien arreglado, ojos verdes oscuro y el atuendo que cualquier mujer desearía.
No lo pensaba solo por su aspecto y postura, sino por los ojos de admiración que tenía su asesor puestos en ella. De seguro pensando como terminar su contrato e irse tras la mujer.
Era una mujer soltera que quería seguir siéndolo el resto de su vida, tal como lo expuso en la e