Así de simple Gruñó cuando escuchó la puerta abrirse y la voz de Pool invadiendo la habitación.
De seguro era demasiado temprano para que irrumpiera en su pequeño cuarto. La alarma no sonaba, lo que significaba que tenía algunos minutos para dormir antes de prepararse para el trabajo.
¿Quién lo dejó entrar a su habitación? ¿Había sido la dueña? ¿El señor Gottier tendría algo que ver? Con un grito rebotó en la cama luego de sentir una nalgada sobre el cobertor. ¡Cuánto atrevimiento! Con el cab