Quiere unir a Lys y Zoe para formar un arma perfecta.
Ethan no irrumpió. Nunca lo hace.
No necesita romper puertas ni forzar accesos porque su forma de entrar siempre ha sido más peligrosa: se anuncia cuando sabe que ya ha ocupado el espacio. No pide permiso; constata dominio. Su presencia no altera el entorno de manera abrupta, lo reconfigura con la paciencia de quien entiende cada capa del sistema mejor que quienes lo habitan.
Lo sentí antes de oírlo, como una presión específica en los márge