Decide destruir el archivo aunque eso pueda matarla
La decisión no llegó como un estallido. No hubo gritos, ni órdenes, ni ese impulso teatral que Ethan siempre había esperado de mí cuando las variables se volvían extremas. Llegó como llegan las verdades que no admiten negociación: en silencio, con un peso tan exacto que ya no podía confundirse con duda. El archivo seguía activo a mi alrededor, respirando conmigo, ajustándose a mis pulsaciones como si aún intentara convencerme de que podía cont