S4-Lys se presenta. Es su sombra perfecta.
No sentí su llegada como se sienten las presencias normales, esas que alteran el entorno antes incluso de ser visibles. No hubo alerta, ni ruptura en la red, ni desplazamiento energético que pudiera identificar como amenaza externa o intrusión técnica. Todo permaneció dentro de parámetros aceptables, demasiado estables para justificar la inquietud que comenzó a instalarse en mí sin previo aviso. Lo primero que percibí no fue algo que viniera de fuera,